Sobre "Proyecto Polari" y "Pasiones", de Marcelo Neilor y Héctor Bustos
- 21 dic 2025
- 2 min de lectura
Nota: Fernando Andrés Saad
En la gran obviedad de que no puedo ser objetivo, porque son los hermanos que me regaló la vida, tengo muchas cosas que decir antes. A favor de la subjetividad, que los admiraba antes de tener el regalo de su amistad. Una admiración por Héctor y Marcelo como artistas, aún sin saber que eran ellos quienes producían, creaban esos ciclos de televisión que parecían pura magia en su amor al arte, brillando en una pantalla local, pero con imágenes que trascendían ese mundo.

Ayer pude ver la Muestra Pasiones, y la presentación del fotolibro de Héctor Bustos. Y el documental Polari, creación de Marcelo Neilor, siempre en ese tandem creativo, ambas producciones, donde uno está presente en el proyecto del otro. Y son creaciones híbridas, compartidas, fascinantes.
Realmente me faltan palabras para describir lo que vi. No sólo por su inteligencia, su creatividad, su exquisita forma de exponer el cuerpo, la sexualidad, la libertad, y armar una estructura apasionante contra la censura, sino por su arte. Estas dos creaciones llevan el lenguaje a un nivel inimaginable, donde lo sagrado se mezcla con lo profano, lo personal con lo colectivo, lo histórico con la vida de las personas. La trascendencia de estos proyectos es enorme. Nos trasciende.
La exquisita forma de construir un lenguaje nuevo, de romper el formato, de adentrarse entre las narraciones con inteligencia y sensibilidad, con emoción, con libertad, hace de las dos producciones una forma de ver el cine y la fotografía desde un lugar tan auténtico que asombra, y a la vez genera calidez. Genera un lugar de encuentro, de debate, de solidaridad, de compromiso.
Más allá de la amistad que nos une, más allá de la enorme admiración y todo el cariño que nos encuentra en nuestras charlas, y abrazos, realmente no puedo dejar de advertir a quienes aún no se han acercado a estas propuestas, de la alegría de encontrar un mundo visual y cinematográfico de un nivel de calidez y excelencia como sólo pueden dar los grandes artistas. Aquellos/as que cuentan su tiempo y sus emociones en el mundo justo, pero de manera universal y trascendente.
Marcelo Neilor y Héctor Bustos consiguen encontrar el camino. Uno entre el arte, la mirada política, la libertad, la emoción, y lo auténtico, en un marco de profunda investigación y trabajo, para conseguir dos de las producciones más notables de este último tiempo.
Nota: Fernando Saad













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